Caso Fortunato: un testimonio que puede dar un giro a la causa

Una persona halló los documentos del joven días después de ser atropellado por su novia.

Caso Fortunato: un testimonio que puede dar un giro a la causa
Por Redacción MendoVoz
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Un testigo descubierto por Televisión Andina, podría generar un movimiento inesperado en la causa en que se investiga la muerte de Genaro Fortunato, atropellado por su novia Julieta Silva. Se trata de quien halló los documentos del rugbier días después del fatal incidente.

La fiscal solicitó una copia del programa Curiosos del Poder, y lo citaron a ratificar sus dichos que daban cuenta del llamativo lugar donde fueron hallados los documentos.

Así, horas antes de que entrara en vigencia la feria judicial, esta persona que se dedica a trabajos de jardinería se presentó en Tribunales a declarar "lo mismo" que en televisión, según dijo al retirarse de la Fiscalía.

Lo más trascendente es el lugar donde dijo haber encontrado los papeles de Fortunato: unos 100 metros al norte de donde estaba ubicado el cuerpo de la víctima, por la calle El Chañaral.

La ubicación llamó la atención porque desde norte a sur transitaba el Fiat Idea manejado por Silva al momento del arrollamiento de Genaro.

Esto quiere decir que alguien tomó los documentos de la víctima y luego los arrojó en un lugar alejado de la escena del crimen, hacia donde es casi imposible que pudiera haber ido Genaro.

Una de las hipótesis es que alguien hubiera sustraído la billetera de la víctima y arrojado los documentos cuando huyó del lugar.

Lo que surge de ello son varias preguntas. ¿Quién sacó la billetera? ¿En qué momento? ¿Por qué se llevó la billetara y dejó los documentos en el lugar? ¿La sacó cuando Genaro estaba vivo o muerto, de pie o caído, consciente o inconsciente? ¿Pudo haber modificado la posición del cuerpo?

Estos puntos llevan a diferentes teorías acerca de quiénes tuvieron acceso y en qué momento a las pertenencias de Fortunato.

Solamente dos personas aparecen, inicialmente. Por un lado, la propia Silva, quien incluso dijo en su declaración indagatoria que tomó por El Chañaral hacia el norte y regresó tras hacer la U para devolverle las llaves a Genaro. Y, por el otro, el trapito.

El caso es que lo que el flamante testigo encontró fueron los papeles, pero no la billetera. Estaban, dijo, detrás de un árbol ubicado en la banquina que da al carril por donde hizo su primera salida Silva hacia el norte.

Narró que tras escudriñar la dirección del titular de los documentos, los llevó al domicilio que es el de la madre de Genaro. Esta no se encontraba en la vivienda, pero sí su hermana, quien los recibió sin pedir la identificación de quien los aportó.

Una investigación de la producción del programa permitió dar con este nuevo testigo que, finalmente, también fue convocado a reiterar sus dichos acerca del hallazgo en la Fiscalía.

Hasta el momento, la única persona aparte de Silva que esa noche estuvo cerca de Genaro en la calle El Chañaral, es el trapito: lo señalaron su propia testimonial y las de unos jóvenes que se subieron al auto y vieron el momento en que fue atropellado Genaro, y llamaron al 911. Y también mencionan al cuidacoches, otras mujeres a quienes este recurrió para contener a Silva luego de que esta detuviera la marcha de su automóvil por las señas del mismo trapito.

El trapito es Ariel Aknesen, quien no sólo dio su testimonio en el expediente sino que además concedió una sola entrevista a Televisión Andina para narrar los hechos desde su punto de vista.

Llamativamente, la nota que dio a Curiosos del Poder, también fue solicitada por la Fiscal Rossi a la producción del programa, para compararla con lo que aparece en el acta de su declaración testimonial agregada en el expediente. Ciertamente, la consistencia de los dichos de Akensen es un aspecto de suma importancia en la causa.

El cierre de la actividad judicial no permitió sumar la pericia lumínica que se hiciera a mediados de diciembre en el lugar del hecho. Y la causa no fue abierta para la feria judicial. Con lo que se espera que ese informe sea agregado en los primeros días de febrero.

Habrá que ver ahí cuánto más se tomará la Fiscal para elevar la causa a juicio. Si bien hay especulaciones acerca de que se haría lo antes posible, no es de extrañar que se espere unos meses, ya que la reconstrucción del hecho se ha demorado hasta tanto existan condiciones climatológicas lo más parecidas a las de la lluviosa y fría madrugada del 9 de setiembre. Esto podría ser recién en otoño.

Pero si la hipótesis de la sustracción de la billetera adquiere cuerpo, el caso podría tener un giro llamativo; ya que se debería investigar, entonces, si Genaro cayó al suelo por intentar perseguir el auto de Julieta, como se sostiene hasta ahora, o si alguien lo golpeó para robarle o si el hurto fue después de que el joven quedó tirado en el suelo.

Todo esto haría que el juicio sea factible recién durante el próximo invierno. 

Fuente: Sitio Andino.


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