Alarma en Chile por los terribles daños de los gases lacrimógenos

Un trabajo científico de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago afirmó que el impacto causado por esas bombas puede derivar en lesiones oculares graves e incluso la ceguera.
sábado, 30 de noviembre de 2019 · 21:49

A las denuncias acerca de que las balas que los Carabineros lanzaban en Chile contra los manifestantes antigubernamentales son de un alto poder destructivo al estar formadas solo por el 20% de caucho y el 80% de metales y de que ellos además las apuntan a los ojos de las personas se sumaron ahora las referidas a las bombas irritantes con las cuales las fuerzas de seguridad dispersan las movilizaciones populares.

Estas nuevas advertencias también revisten el carácter de "particularmente preocupante" ya que un trabajo científico de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago afirmó que el impacto causado en la salud por esos puede derivar en lesiones oculares graves e incluso la ceguera.

De aquella manera fue calificada la situación por parte de los médicos Moisés Domínguez y Raúl Mera, quienes al comunicar la investigación remarcaron que las víctimas que son expuestas continuamente a los gases lacrimógenos pueden sufrir irritación y quemaduras muy perjudiciales en la superficie del ojo.

 

 

Y justamente eso es lo que está ocurriendo todos los días con miles de chilenos desde el estallido social del 18 de octubre contra la severa desigualdad social -ahora develada sin manipulación mediática de por medio- que reina en el país trasandino desde hace años.

Esos violentos episodios han arrojado más de 230 personas con lesiones oculares, incluidas dos que perdieron totalmente su vista, merced a la utilización de abundante gas, agua y balines que les han lanzado los Carabineros al reprimirlas fuertemente cuando se manifestaban en las calles.

La explicación basada en el conocimiento -reclamó Domínguez- es que esas bombas están compuestas por solventes que son absorbidos por la piel y son incorporados al sistema sanguíneo con grados de toxicidad que pueden repercutir en daños al ADN.

"Con daños en el ADN pueden provocarse mutaciones varias y terminar con cáncer, tumores y muchos otros desórdenes bioquímicos", advirtió el médico.

 

 

Aunque detalla que no es conocida la fórmula exacta de las bombas usadas por los Carabineros, la investigación afirma que los compuestos orgánicos comúnmente utilizados son los agentes CR, CN y CS.

"El agente CN puede descomponerse con cierta facilidad en presencia de agua -aseguró el informe-, dando como resultado ácido benzoico (que no es tóxico ni peligroso) y ácido clorhídrico, un ácido fuerte y corrosivo, que en exposición continua puede producir irritación y quemaduras, algo particularmente preocupante si esta hidrólisis del CN se da en la superficie del ojo".

“El ácido clorhídrico es un ácido corrosivo –aclara el trabajo- y si entra en contacto con la piel o cualquier tejido va a quemar y, con el tiempo, destruir dicho tejido. Este ácido es el mismo que se tiene en el estómago para digerir los alimentos, por lo que es relativamente fuerte. Si entra en contacto con los ojos, una persona fácilmente podría quedar ciega".

La ocurrencia de esta desgracia, según aseveró, depende del tiempo y la cercanía de la persona al momento en que cae la bomba.

"Además del compuesto irritante mismo, las lacrimógenas utilizan otras sustancias para lograr que el irritante salga a presión y se disperse en el aire. Algunas de estas sustancias pueden ser peligrosas por sí mismas", reflexiono el académico.

Esta teoría fue reforzada con el conocimiento de que cualquier compuesto que pueda atravesar membranas es pasible de acceder a las células del cuerpo y dañar el ADN.

"Con daños en el ADN pueden provocarse mutaciones varias y terminar con cáncer, tumores y muchos otros desórdenes bioquímicos. Hay una razón por la que las células tienen una membrana que impide que muchas sustancias ingresen a ella, pero estas sustancias que se utilizan en los gases lacrimógenos tienen la capacidad de penetrar estas membranas", reafirmó el estudio.

Otro punto de discusión surge a partir de que las informaciones oficiales remarcan que las pruebas a las que han sido sometidas las bombas arrojaron que tradicionalmente se las ha considerado seguras.

Sin embargo, los médicos resaltaron que esos test son relativamente pequeños y aplicados a "varones jóvenes y sanos (típicamente voluntarios de las fuerzas armadas de Estados Unidos). No se contemplaban niñas, niños, mujeres, adultos mayores, ni personas con problemas de salud previos (tales como asma)".

En este sentido, los autores consideran que se desprenden varias "consecuencias indeseables" a partir de la exposición a compuestos reactivos que atraviesan membranas celulares, con la gravedad de que se tratan de numerosos efectos no específicos.

"Uno no puede decir que las lacrimógenas nunca pueden usarse, pero estas deben ser, ciertamente, el último recurso de Carabineros y no el primero como está siendo", afirmó el catedrático.

"Como no se conocen los efectos, no se sabe lo que puede ocasionar en la población, y como no se sabe lo que puede ocasionar en la población... en mi opinión, es una irresponsabilidad el uso indiscriminado de esta arma química", concluyó Domínguez.

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