Reino Unido: en siete días se va Theresa May

A una semana de la sucesión, Boris Johnson es considerado como el ganador en el balotaje con el ministro del Exterior, Jeremy Hunt.

Reino Unido: en siete días se va Theresa May

La primera ministra británica saliente, Theresa May (foto: ANSA)

Por Ansa Latina
  • 0
  • 0

A una semana de la sucesión de la premier británica Theresa May, Boris Johnson es considerado de hecho como el ganador en el balotaje con el ministro del Exterior, Jeremy Hunt, cuyo resultado se anunciará el 23 de julio próximo.

El voto postal de los 160 mil inscriptos del partido Conservador se da por descontado. Solo resta llevar a término el escrutinio para certificar el éxito de Johnson.

A tal punto, que en el último cara a cara en streaming, organizado por el diario The Sun hasta Hunt pareció alinearse con su rival: incluso sobre la pulseada relacionada con el "backstop" -cláusula vinculante para salvaguardar el confín abierto irlandés impuesto por Bruselas como condición de un acuerdo de divorcio con la Unión Europea- que si se confirma podría conducir definitivamente a un Brexit sin acuerdo. Por lo tanto se espera al día después. Con la perspectiva de un corte neto con la UE el 31 de octubre -promesa de Jonhson "con o sin acuerdo", como cuestión "de vida o muerte"- cada vez más probable, al punto de deprimir la libra esterlina. Pero también con la hipótesis emergente, al menos para darle crédito al Times de Rupert Murdoch, de una posible apuesta electoral a la vista.

El periódico cita fuentes anónimas conservadoras "de alto perfil" del entorno de Johnson, según las cuales el ex jefe del Foreing Office y ex alcalde de Londres estaría evaluando concretamente jugar la carta del voto político anticipado.

No inmediatamente, sino "entre junio y septiembre" de 2020, con planes para la movilización de la máquina partidaria y la recaudación de fondos entre empresarios amigos, ya en marcha.

El objetivo sería aprovechar para golpear hasta que el Laborismo quede dividido bajo el liderazgo de Jeremy Corbyn. Un cálculo que se reveló imprudente en 2017 para May, quien hoy en un discurso en la Chantham House insistió en la necesidad de "un compromiso" para llevar a casa aquel Brexit que lamenta no haber podido concretar. Pero en la próxima ronda algunos notables confían en que podrán gritar "Bingo!". Con más razón en el marco de una situación en la cual Corbyn -más allá de la hostilidad que casi todo el "establishment" y casi todos los medios siempre manifestaron frente a su plataforma socialista y a su historia de izquierda radical pacifista, hasta su sorprendente acceso al liderazgo de la oposición en 2015- enfrenta ahora una nueva ola de denuncias por inacción ante el resurgimiento del antisemitismo en sus bases. Polémica relanzada con tonos de acusación por la misma May en el último Question Time de hoy como primera ministra en la Cámara de los Comunes, en línea con la carta abierta contra Corbyn publicada en el diario The Guardian por parte de unos sesenta Lores de la rama interna del Partido Laborista, casi todos veteranos del último gobierno de Tony Blair.

Debilidades laboristas aparte, la ruleta de las elecciones permanece aún muy riesgosa incluso para los conservadores, según los análisis y sondeos en mano. Así como resta demostrar la voluntad expresada por Johnson de no imposibilitar el camino hacia una "prórroga del Parlamento" entre septiembre y noviembre, es decir, un cierre temporal prolongado, de manera de permitirle al futuro gobierno proceder a la eventual salida sin acuerdo de la UE, sin debates adicionales en Westminster.

Una solución inédita en la historia moderna del Reino Unidoy de fuerte laceración constitucional que la reina Isabel II no podría negar a un ejecutivo determinado. Pero que implica el riesgo de dividir realmente al país, según advierten hasta los "brexiteer" (favorables al Brexit) pro-Johnson como la exministra Andrea Leadsom. Mientras, desde el frente "Remain" ( a favor de permanecer en la UE) éstán quienes, con John Major a la cabeza -quien fuera premier Tory europeísta- ya amenazan con recursos judiciales de efectos imprevisibles ante las cortes británicas.


Comentarios

Comentarios