Gran Bretaña devolverá una imagen de la Virgen de Luján

La corona británica devolverá a la Argentina una imagen de la Virgen de Luján que estuvo en la Guerra de Malvinas.
miércoles, 18 de septiembre de 2019 · 07:00

A 37 años de la Guerra de Malvinas un nuevo gesto es noticia: la imagen de la Virgen de Luján que había sido llevada a las Islas durante el conflicto bélico 1982  para acompañar a los soldados, y de la cual se desconocía el paradero, será restituida por Gran Bretaña a la Argentina. La gestión para conseguir esto estuvo a cargo del obispo castrense de la Argentina, monseñor Santiago Olivera, en conjunto con su par inglés, Paul James Mason. Llegará al país el 3 de noviembre.

La imagen había sido donada por una familia argentina y llevada a las islas por el entonces capellán mayor de la Fuerza Aérea Argentina, monseñor Roque Manuel Puyelli, el 9 de abril de 1982, a días del inicio de la guerra del Atlántico Sur. La Patrona de la República Argentina, en primera instancia permaneció en la Base Aérea Militar Malvinas (BAM MLV) y luego fue trasladada a la parroquia Saint Mary (Santa María) en las Islas Malvinas, según consignó la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA). 

Pérdida de rastro. Tras la misa y procesión celebrada el 8 de mayo de 1982 se perdió el rastro aunque se supo que luego de finalizar la guerra, la imagen fue trasladada a la iglesia catedral castrense de Gran Bretaña.

En 2015, en una entrevista con La Gaceta Malvinense, el médico militar inglés James M. Ryan, reveló que la misma se encontraba en la catedral castrense de Gran Bretaña. A mediados de 2018, ese testimonio llegó a manos de un laico integrante del grupo “La Fe del Centurión”, de la diócesis de Quilmes, quien fue de los primeros que se puso como objetivo el retorno de la imagen de la Virgen a la Argentina.

Camino al acuerdo. Marcela Mariel Hernández y Daniel Doronzoro, en representación de “La Fe del Centurión”, fueron hasta la Conferencia Episcopal Argentina, donde su presidente, monseñor Oscar Ojea, les encomendó ver y acompañar a monseñor Santiago Olivera, obispo castrense de la Argentina para iniciar así el proceso de regreso de la imagen. Monseñor Olivera se encontró el 8 de marzo en Roma con el obispo castrense inglés, monseñor Paul James Mason, quien apoyó esta iniciativa.

Luego de aprobada la solicitud, Olivera decidió obsequiar una nueva imagen de Nuestra Señora de Luján, que antes de viajar a Inglaterra, estará presente el 3 de octubre en la misa en ocasión de la peregrinación diocesana castrense a Luján y finalmente será entronizada en la catedral castrense de Gran Bretaña.

En el marco de la audiencia general del papa Francisco, y con motivo del V Curso de Formación de Capellanes Militares Católicos, el Sumo Pontífice bendecirá el 30 de octubre las imágenes, donde una de ellas podrá retornar a la Argentina. “Haremos un intercambio como un signo de nuestra conexión, fe compartida y buena voluntad pacífica”, vaticinó monseñor Mason al obispo castrense de la Argentina sobre lo que ocurrirá en ese encuentro. 

En el país. Se estima entonces que la imagen de la Virgen estará en suelo argentino el 3 de noviembre. Será recibida con honores en el aeropuerto por los efectivos de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Federales de Seguridad acompañados por veteranos de Guerra, familiares y sociedad, quienes trasladarán en procesión y caravana a la Madre hasta la basílica de Luján.

Al día siguiente, se presidirá la asamblea plenaria de obispos de la Conferencia Episcopal Argentina, que se desarrollará en la Casa de Retiros Nuestra Señora del Cenáculo, en la ciudad de Pilar. Luego, la imagen acompañará el final del IV Encuentro de Vida y Esperanza organizado por el grupo, “La Fe del Centurión” en la basílica de Luján donde se celebrará una misa y se dará inicio la peregrinación diocesana castrense.

“Sin lugar a duda, que la imagen de Nuestra Señora de Luján retorne a casa, a nuestro país, que vuelva a la Argentina, es un motivo de mucho gozo. También por lo que significa la Madre, la Virgen de Luján que se hace cercana a los hijos en situaciones tan difíciles, como lo fue la guerra. Hoy en este tiempo de paz, María nos vuelve a renovar y recordar el camino por el encuentro, por el diálogo y por el respeto”, manifestó monseñor Olivera.

“En la guerra sabemos que todos perdemos, en la paz ciertamente ganamos todos, que María de Luján también en este signo de mi hermano Paul Mason y de la Iglesia de Inglaterra, sea un signo de fraternidad de encuentro, de senderos siempre de diálogo y de respeto, porque la Virgen es Madre de todos”, concluyó. 

Fuente www.perfil.com.