Pasajero con coronavirus tendría que pagar U$S700 mil
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pidió constituirse como querellante en la causa contra el argentino de 21 años que rompió la cuarentena en Uruguay para abordar un barco que llegó al puerto de Buenos Aires.El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires pidió constituirse como querellante en la causa por graves delitos contra la salud pública abierta contra un argentino de 21 años contagiado con coronavirus que rompió la cuarentena en Uruguay para abordar un barco que llegó al puerto de Buenos Aires con unas 400 personas a bordo, quienes quedaron aislados una vez arribados.
La autoridad porteña reclama así ante la Justicia por los daños y los perjuicios que provocó el operativo para evitar el contagio y la propagación del COVID-19 al conocerse el caso, cuyo resarcimiento –a cargo del acusado– fue calculado en 700.000 dólares.
Ese monto incluye los gastos del triage (operativo inicial de clasificación de los pasajeros por categorías según el grado de afectación que presentaban en el puerto), del alquiler de combis y del traslado, del hotel adonde fueron alojados en cuarentena, de alimentación, de cuidados y de atención médica.
Bajo la coordinación de Salud y el SAME, con intervenciones de los gobiernos de la ciudad y nacional, y con apoyo de la Policía de la Ciudad y la Prefectura, el traslado fue hecho de manera cuidada y progresiva según el protocolo para llevar a los viajeros afectados hasta los hoteles Presidente, Panamericano y Escorial, y a la tripulación al hotel naval.
Incluso otras nueve personas fueron trasladadas a hospitales: cuatro al Muñiz y cinco al Sanatorio Agote, entre ellas el joven imputado.
El gobierno porteño solicitó en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº9, a cargo de Luis Rodríguez (interviene la fiscal federal María Alejandra Mángano), la posibilidad de formar parte del proceso contra el pasajero que arribó desde Colonia a Buenos Aires y que al ocultar su condición de positivo de coronavirus puso en riesgo a todo el barco Juan Patricio.
Así, al joven –vecino de Belgrano– podrían aplicarle una de las figuras más graves que contempla el Código Penal: el artículo 202, que prevé prisión de tres a quince años para "el que propagare una enfermedad peligrosa y contagiosa para las personas".