Siguen las críticas al “dólar agro” porque “no beneficia al productor"
La Federación Agraria Argentina cuestionó el anuncio del ministro Sergio Massa. Enrique Vaquié se expresó desde Mendoza.El presidente de la Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni, cuestionó la nueva edición del dólar agro que lanzó el Gobierno al señalar que se trata de una medida "absolutamente recaudatoria que no va en beneficio del productor".
"En las ediciones anteriores del dólar soja se generaban desequilibrios porque quedaban afuera productores que ya habían vendido. Pero esta nueva versión complica aún más, porque estamos con una gran cantidad de productores que están en emergencia y no tienen soja", se quejó el dirigente.
Achetoni señaló que también hay "productores ganaderos, tamberos e incluso los de economías regionales que están en emergencia o desastre agropecuario, a los cuales un tipo de cambio diferencial para la soja les provoca distorsiones".
El titular de la Federación Agraria consideró además que la decisión oficial beneficia principalmente a los acopiadores y a los exportadores, aunque reconoció que "a todo productor que tenga soja de primera le puede servir. Pero aquellos que tengan poca soja los complica enormemente, porque los insumos van a aumentar".
"Por eso, nosotros estamos demandando un salvataje para todos los productores que están en emergencia o desastre", enfatizó y, a la vez, evaluó que los tipos de cambio diferenciales, como el dólar soja, "generan desequilibrios", por lo cual reclamó achicar la brecha cambiaria.
La crítica desde Mendoza
En Mendoza quien alzó la voz fue el ministro de Economía, Enrique Vaquié, quien utilizó su cuenta de Twitter para señalar que se trata de “una medida efectista y sin impacto real, que solo puede entenderse en la desesperación del Gobierno nacional por conseguir dólares. Los 90 días de plazo del Dólar Agro anunciado no se corresponde con el ciclo de la producción mendocina y, por tanto, no será significativo”.
Vaquié señaló que en Vendimia “le explicamos a Sergio Massa que la vitivinicultura, a diferencia de la soja, requiere de 360 días. Es el lapso en el que una bodega ofrece sus vinos en el exterior, los despacha y llegan a destino. Esto solo anticipará exportaciones y traerá más inflación al país”.
Además, el ministro mendocino remarcó que “los US$ 5.000 millones que esperan anticipar por la soja generará más emisión de pesos e inflación que complicará a toda la economía y, en particular, a la industria vitivinícola le recortará mercado interno y aumentará la presión a la baja del precio pagado a productores”.
Finalmente, Vaquié sentenció que si se tratara de un verdadero programa para impulsar las exportaciones “debería incluir una baja a retenciones, reducción de costos laborales no salariales y otras medidas más. El Gobierno nacional debe resolver o atenuar los problemas que ellos mismos crean y no profundizarlos”.