Senado: aliados del oficialismo exigen una sesión urgente con 39 proyectos en agenda

El pedido de reactivación parlamentaria expone tensiones internas y anticipa una semana marcada por la presión legislativa y los cruces con Villarruel.
sábado, 21 de junio de 2025 · 18:30

Un grupo de senadores aliados al Gobierno presentó este sábado un pedido formal a la vicepresidenta Victoria Villarruel para que convoque a una sesión en el Senado de manera “urgente”. La solicitud incluye un temario de 39 proyectos que ya cuentan con dictamen de comisión y fue firmada por legisladores del bloque Las Provincias Unidas, como Edith Terenzi (Chubut), Lucila Crexell (Neuquén), Juan Carlos Romero (Salta) y Carlos Espínola (Corrientes), junto al radical Pablo Blanco (Tierra del Fuego).

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El planteo llega en medio de un prolongado parate legislativo -la última sesión fue el 7 de mayo- y se suma a las críticas hacia Villarruel por no habilitar debates con propuestas impulsadas desde el propio Senado. Entre los proyectos destacados figuran la creación del sistema de Alerta Rápida Sofía, reformas en la Ley de Trasplante de Órganos, penalización de falsas denuncias, cambios en la normativa de Manejo del Fuego y control de autopartes ilegales.

Sin embargo, el panorama para sesionar la semana próxima es incierto. El jueves 26 está previsto que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, brinde su informe de gestión ante la Cámara alta, lo que condiciona los tiempos y la disponibilidad del recinto. Además, persiste la incógnita sobre la disposición de Villarruel para aceptar una agenda legislativa que no surge directamente del Ejecutivo.

Senadores aliados al oficialismo exigen una sesión urgente con 39 proyectos en agenda, varios con dictamen listo para el debate.

Desde su llegada al Senado, la vicepresidenta sostuvo que no replicaría el estilo de Cristina Fernández de Kirchner, quien fue criticada por bloquear el funcionamiento del cuerpo. Sin embargo, varios senadores remarcan que durante esta gestión tampoco se han tratado proyectos impulsados por los propios legisladores, lo que ha generado malestar y cuestionamientos públicos en sesiones anteriores.

En este contexto, el kirchnerismo prepara su regreso al recinto tras una pausa de dos semanas. El interbloque peronista, conducido por José Mayans (Formosa), planea reactivar el debate en torno al paquete jubilatorio aprobado por Diputados, que incluye un aumento del 7,2% en los haberes y la ampliación del bono complementario de $70.000 a $110.000, además de la extensión de la moratoria previsional por dos años.

“El problema institucional es tener jueces ineptos y corruptos al frente”, lanzó el senador formoseño al reclamar una reforma del máximo tribunal.

Aunque el proyecto aún debe pasar por comisiones, su aprobación en el Senado parece probable. El oficialismo enfrenta allí una correlación de fuerzas desfavorable, especialmente en temas sensibles como el sistema previsional y la reforma de la Corte Suprema.

Sobre este último punto, el kirchnerismo se encolumnaría detrás de un proyecto presentado por Juan Carlos Romero, que propone ampliar la Corte de cinco a siete miembros, con un límite de cinco integrantes del mismo sexo. La iniciativa representa un punto intermedio entre los sectores que buscan aumentar la cantidad de jueces a nueve o incluso quince, como lo proponía un viejo proyecto K.

Crece el malestar en la Cámara alta por la falta de sesiones y la falta de voluntad de tratar propuestas impulsadas desde el propio Senado.

Durante la última reunión plenaria de comisiones que abordó esta temática, Mayans arremetió contra los actuales miembros del máximo tribunal -Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz- acusándolos de "ineptos" y "corruptos", y señalando que la Corte atraviesa una crisis institucional profunda.

Además, podría volver al centro del debate la reforma de la Auditoría General de la Nación. Legisladores como Romero y Miguel Ángel Pichetto impulsan una iniciativa para establecer mandatos de cinco años con posibilidad de reelección, manteniendo la composición de siete miembros. La propuesta cuenta también con respaldo del peronismo.