Panorama vitivinícola: Una oportunidad para no desaprovechar

viernes, 6 de diciembre de 2019 · 07:09

Por Marcelo López especial para MendoVoz

 

El tiempo de las definiciones llegó. Todo parece indicar que esta tarde será proclamado como ministro de Agroindustria el formoseño Luis Basterra, diputado nacional, ex secretario de Agricultura de la Nación y que fuera también vicepresidente del INTA.

El nombre no causa agrado ni desagrado en el mundo vitivinícola; es toda una incógnita que piensa del sector. Sin embargo, su procedencia muestra que tiene cercanía y conocimiento de los procesos de crisis de las economías regionales.

A partir del martes se abrirá un proceso de presentaciones, pero también de urgencias; los nuevos funcionarios deberán multiplicarse por cien para poder atender con cierta premura los incendios en cada una de las producciones regionales como lo demuestra en cada publicación el Semáforo de las Economías Regionales de CONINAGRO.

Nadie sabe que orden de prioridad ocupará la vitivinicultura que ya comienza a sacar cuentas de la cosecha que viene.

En las entidades de la industria del vino también hay movimientos: después de 28 años Juan Carlos Pina abandona la gerencia ejecutiva de Bodegas de Argentina, que pasó a manos de Luis Steindl (foto), ex funcionario del área económica de la provincia varios años atrás, ex ejecutivo de Norton y Salentein, en los últimos años consultor de varias bodegas y con vasta actividad universitaria.

El desafío que lo espera no es menor en un momento en que la interna entre las instituciones de la industria está candente y comienza un nuevo ciclo político y económico en la provincia y el país.

El desbarajuste económico trajo sin embargo una buena noticia. El vino recuperó algo de competitividad en precio en el mercado interno que apalancó una moderada suba del consumo que genera cierta esperanza. En el periodo enero-septiembre respecto al año pasado los despachos desde bodegas registrados por el INV crecieron un 3 por ciento.

Un informe difundido por el Fondo Vitivinícola esta semana da cuenta de los detalles de la moderada expectativa y de números algo positivos por primera vez en muchos años

Según un estudio de la consultora Kantar el consumo de vino por hogar se redujo 3,5 litros entre 2015 y 2018. Pero la buena noticia es que los aparece un cambio de tendencia ya que en los últimos 12 meses 9,4 millones de hogares argentinos compraron vino y en promedio lo hicieron 21 veces en un año. En lo que va del año, el vino recupera consumo y los argentinos, cada vez que compran vino en el supermercado llevan en promedio 1,8 litros en cada carrito.

El estudio de Kantar revela que el vino tiene para crecer en todos los segmentos de ingresos y en todos los segmentos de precios. Pero también aclara que es importante la innovación que requieren los consumidores, el precio y que la industria entienda que debe extender el portafolios y los formatos para garantizar la accesibilidad del consumidor. Hacia eso van varios jugadores de la industria que ya comenzaron con el vino en lata o tirado y también con cocteles envasados en base de vino.

Los días por venir dirán cuál es el camino que se le abre a la industria, de seguro si la economía se reactiva el vino aparece mejor parado que otras veces. El dilema es si la industria está lista para no desaprovechar la oportunidad.