Opinión: Control a las importaciones genera nuevas tensiones  

viernes, 1 de julio de 2022 · 08:19

Por Marcelo López, especial para MendoVoz

La calma o las certezas se sabe que no son cosas que suelen encontrarse fácilmente en la industria vitivinícola, pero si además de los vaivenes clásicos de la producción se suman las circunstancias políticas y económicas el quebradero de cabezas puede ser mayor.

Todos los actores de la institucionalidad vitivinícola, no importa el lado de la grieta en el que estén parados, salieron a poner reparos, cuestionamientos  y advertencias a las regulaciones para el uso de divisas para importaciones por parte del BCRA.

Tanto desde Bodegas de Argentina, como desde la UVA y desde algunas bodegas se advierte sobre supuestos faltantes. Es cierto también que algunos aprovecharon la volada y pretendieron confundir a los lectores y consumidores y metieron en la misma bolsa los aumentos hasta ahora (que como ya dijimos están muy por arriba del promedio del IPC) con los que supuestamente podrían venir.

Quienes leyeron a conciencia la resolución del Central y algunos voceros informales del Ministerio de la Producción aseguran que con las declaraciones del mundo vitivinícola pasa lo mismo que con la Mesa de Enlace; “se protegen de una ola que no los moja”. Del espíritu y de lo redactado en las resoluciones del Central no aparece nada que pueda afectar a la industria, excepto que “estén pensando en importar insumos para los próximos tres años en un solo mes” aseguran desde esferas oficiales.

El clima está tenso y seguirá así seguramente un tiempo.

Mientras tanto en mayo, los despachos de bodega a mercado interno volvieron a crecer sobre todo impulsados por los vinos blancos. Por ahora no hay muchas explicaciones del fenómeno porque si en algo coinciden casi todas las superficies de venta (grandes, pequeñas y medianas) es que el consumo está estancado.

Los despachos crecieron en mayo 7.3 por ciento interanual impulsado sobre todo por los vinos blancos que crecieron por encima del 15 por ciento. Con respecto a los primeros cinco meses del año contra el mismo periodo del 2021 el crecimiento es de un 4 por ciento. Dentro de unos 30 días tendremos el cierre del primer semestre del año y allí se podrá trazar alguna tendencia aunque, como escribíamos la pasada semana, este fin de año será bastante distinto.

Mientras los vinos y la política van y vienen, las provincias vitivinícolas y todo lo relacionado al turismo del vino comienzan a ver de cerca las vacaciones de invierno que se espera que tengan un impacto importante a partir de algún remanente del programa PreViaje y la tendencia de recorrer el país que se viene viendo en los últimos feriados largos.

Justamente en ese sentido, la COVIAR firmó esta misma semana con el INV un convenio que tiende al trabajo conjunto de potenciar las distintas regiones vitivinícolas y el desarrollo del enoturismo que en los últimos tiempos se ha vuelto una unidad de negocios muy importante para muchas bodegas pequeñas y medianas.

Se vienen días tormentosos en lo institucional pero también en la relación con los consumidores a partir de una tensión permanente en los precios finales del producto en un mercado donde prevalecen bolsillos que ya no se estiran.