Dietas de moda en el deporte: ¿mito o verdad?

La licenciada en Nutrición, María Fernanda Grosso, explica cuáles son las dietas adoptadas por deportistas y los riesgos que conllevan algunas de ellas.
martes, 31 de diciembre de 2019 · 07:55

María Fernanda Grosso, magister y licenciada en Nutrición, forma parte del Centro de Promoción de la Salud Deportiva de la Subsecretaria de Deportes. Allí trabaja junto a un equipo de profesionales que atienden a diario a deportistas mendocinos.

Grosso explicó algunos de los fundamentos de las dietas que son adoptadas por deportistas y expresó porque es tan importante el acompañamiento de un profesional cuando se sigue un régimen alimentario nuevo.

 La Licenciada afirmó que “no hay fórmulas mágicas, seas un deportista entrenado o un entusiasta de la actividad física, mantener una nutrición adecuada beneficia no sólo el rendimiento sino que evita daños para la salud, la ola de dietas o tendencias para entrenar se ha acrecentado y los atletas se suman a esas modas sin saber si es lo más adecuado para su deporte o si existe un sustento científico sólido”.

La dieta Paleo (Alimentación en la época Paleolítica) propone volver a la dieta que tenía el humano en la edad de las cavernas, el momento en que éramos cazadores y recolectores, totalmente conectados con la naturaleza. Es sin duda el plan de alimentación más popular dentro del mundo deportivo, asociado al Crossfit.

Pero la pregunta principal es si esta dieta es realmente “buena” para la salud y para bajar de peso. Grosso declaró que este tipo de dietas propone volver a los orígenes del ser humano y está generando polémica.

 “Esta dieta nace como una posible solución contra algunos de los problemas de salud actual, como obesidad, enfermedades cardíacas o diabetes. Estos problemas están comúnmente asociados con el estilo de vida sedentario, las dietas con altos contenidos de azúcar, grasa y alimentos procesados”, detalló la especialista.

Así, plantea volver a la forma en la que comían nuestros antepasados, eliminando todos los alimentos procesados de la alimentación actual.

En primera instancia, propone borrar los alimentos con alto contenido en grasas y procesados, los cuales tienen muchas calorías y aportan pocos nutrientes. Además la dieta incluye un consumo alto de frutas y verduras, vitaminas y fibras saludables, que ayudan a producir una mayor saciedad y controla el aumento de peso.

María Fernanda Grosso declaró que “las investigaciones sobre la dieta Paleo son escasas, algunas sugieren que la alimentación paleo logró mejoras a corto plazo en la salud, como la reducción de azúcar en sangre. Aun así, todavía falta información para hacer afirmaciones sólidas sobre los beneficios de la dieta paleo, especialmente a largo plazo o en relación con el deporte y el entrenamiento”.

Otra dieta que está de moda entre el mundo del deporte es la dieta cetogénica. “Las dietas bajas en carbohidratos y las dietas cetogénicas se han vuelto muy populares en estos últimos años a causa de los resultados que se han conseguido en personas con sobrepeso y en personas cuyo objetivo principal era la definición muscular y la pérdida de grasa” expresó la Licenciada.

“Se trata de un plan alimenticio que busca generar en el cuerpo un estado de cetosis similar al que se produce cuando se ayuna. (Cetosis: cuando el organismo usa como fuente de energía principal las grasas). Para lograr este cambio en el cuerpo se propone una ingesta mayor de alimentos ricos en proteínas y grasas buenas mientras se disminuye la cantidad de carbohidratos”.

Cuando comemos carbohidratos se degradan en moléculas simples (Glucosa) es decir en  azúcar. Una vez ingerida llega a la sangre y es utilizada como energía, el resto de glucosa que no sea utilizada el cuerpo la almacenará en el hígado o en la masa muscular en forma de glucógeno, para ser utilizados posteriormente.

Cuando los niveles de glucosa en sangre descienden y no consumimos más carbohidratos, el páncreas segrega una hormona llamada glucagón la cual degrada el glucógeno que está almacenado en el hígado para ser utilizado como energía y elevar nuevamente la glucosa en la sangre; sin embargo, estos depósitos son limitados y pueden aportar glucosa aproximadamente durante 24 horas.

Grosso afirmó que “los pocos resultados  que se han comprobado, son en su mayoría para deportes de resistencia, porque en ejercicios de alta intensidad, el uso de glucógeno (carbohidratos) es indispensable como sustrato energético.”

Respecto de los planes alimentarios con ayunos intermitentes Grosso dijo: “Como su propio nombre indica, el ayuno intermitente es un modelo de alimentación que va por ciclos, con periodos de ayuno y de ingesta. Estrictamente hablando no es una dieta, sino más bien un programa de comidas”. Y explicó que lo primero que se debe saber es que con el ayuno no solo se pierde grasa, sino que también se puede perder masa muscular.

En cuanto a ayunar y entrenar, la Licenciada afirmó que “el ayuno y el ejercicio no son buenos compañeros. El ayuno resta efectividad al deporte, y el deporte hace que el ayunar requiera más esfuerzo, pues el aumento de gasto calórico dispara el hambre. Esta combinación se puede usar en casos muy concretos y de manera puntual, pero no de una manera sostenida”.

Por último, cabe destacar que desde la Subsecretaría de Deportes, cada profesional  (médico, psicólogo, licenciado en Educación Física, kinesiólogos y licenciados en Nutrición) evalúa al deportista desde diferentes perspectivas, lo cual es altamente recomendable.

 

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