Diego Guzmán: "En La Paz nos conocemos todos"

El intendente de La Paz habló con MendoVoz sobre su gestión y su idea de poder seguir al frente del municipio.

Por Walter Gazzo
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Costó, pero llegó. No fue fácil ponerse de acuerdo con Diego Guzmán -presidente del Concejo Deliberante de La Paz y a cargo de la intendencia de ese departamento- para conversar. Lo que pasa es que el hombre es movedizo. Va de un lugar a otro y hubo que buscar un momento justo para poder dialogar con él.

Igualmente, ese tiempo sirvió para descubrir al joven vecino paceño que está al mando del pueblo, un hombre con ganas de ver bien a sus vecinos y de poder caminar por las calles de su La Paz querido con la frente alta y el deber cumplido.

 

-Su intendencia ha sido corta…

-Todavía no cumplo un año a cargo de la intendencia. A fines de abril del 2018 asumí porque remplacé a Gustavo Pinto. Él se fue a la Legislatura y yo, como soy el presidente del Concejo, me hice cargo de la intendencia.

 

-¿Va a ir por la intendencia de manera formal en las próximas elecciones?

-Sí. Ya estamos trabajando para que pueda ir como candidato a intendente con paso firme, tratando de llegar de la mejor manera posible.

 

-¿Con qué municipio se encontró?

-Con un estado municipal muy ordenado. A fines de setiembre del año pasado se aprobó el estado de cuentas del 2017, y ahora estamos trabajando en el mismo sentido para presentar todo en tiempo y forma y llegar a agosto o setiembre con el ejercicio 2018 aprobado por el Tribunal de Cuentas.

-¿Hay mucha diferencia entre ser concejal e intendente?

-Totalmente. Fui concejal durante dos años y renuncié para irme a otro cargo del Ejecutivo. Después tuve la posibilidad de ser legislador provincial, del 2011 al 2015, cuando fui diputado, y también tuve la posibilidad de tener distintos cargos en el Poder Ejecutivo municipal. La diferencia es enorme, muy notoria, porque, en definitiva, cuando uno tiene la posibilidad de estar en un cargo del Poder Ejecutivo ejecuta acciones para mejorar la calidad de vida de los vecinos, cosa que no sucede con el Concejo, donde se controla y se gestiona a través de ordenanzas.

 

-¿Qué cargos tuvo anteriormente?

-Fui director de Desarrollo Humano, nucleando las áreas de Cultura, Deportes, Educación, Mujer y Juventud. Y después, cuando volví, lo hice a cargo de la parte social. Conozco muy bien el Municipio. Desde joven que estoy en la gestión pública… Imaginate que asumí  como concejal a los 23 años y he sumado experiencia dentro de lo ejecutivo y lo legislativo.

 

-¿Cómo es La Paz?

-Es un departamento que tiene una superficie muy amplia, de más de 7.000 kilómetros cuadrados de extensión. Poblacionalmente hablando, tenemos 11.000 habitantes y somos los más chicos de la provincia. Tenemos mucha zona rural. La distancia entre un vecino y otro es muy extensa, y es importante estar cerca de esa gente. En nuestro caso, bastante seguido andamos por todos lados viendo las necesidades para tratar de colaborar y estar cerca.

 

-Ser zona rural les ha permitido encarar emprendimientos productivos distintos, como la ganadería...

-Totalmente. Hoy, la actividad ganadera es una de las más fuertes de nuestro departamento y en ese sentido estamos trabajando mucho, tratando de fortalecer todo lo que tenga que ver con ese rubro y todo lo que puede generar como valor agregado. Estamos convencidos de que tenemos que acompañar como municipio, articulando distintas acciones, como con Vialidad provincial, para dejar buenos los caminos, que es algo importantísimo para que los productores puedan trasladar bovinos. Tenemos que articular con las distintas instituciones y asociaciones del departamento que están trabajando mucho, y la intención es ir de a poco acompañando para que la actividad ganadera en La Paz vaya creciendo. 

 

-¿Cómo es el trato con el Gobierno provincial?

-La relación que tengo es excelente. Desde que asumí me he sentido muy acompañado por parte del gobernador (Alfredo Cornejo).

-¿Y cómo se lleva con los intendentes de la zona Este? 

-Mi relación es muy buena, porque a la mayoría los conozco desde muy joven. Milito desde chico en la política y eso me ha dado la posibilidad de conocer desde hace muchos años a Mario Abed, a Norma Trigo y a Miguel Ronco, y se me ha hecho muy fácil la tarea en la región.

 

-¿Y con el intendente de San Martín, Jorge Giménez? No lo nombró… 

-No he tenido la posibilidad de compartir mucho. Nos hemos saludado, pero nada más. No tenemos muchas acciones en común con San Martín. Tengo mucho trato con Santa Rosa y ahora estamos estableciendo una forma de trabajo fluida, porque al intendente anterior (Gustavo Pinto) le costaba muchísimo poder accionar en forma conjunta con el anterior intendente de Santa Rosa (Sergio Salgado). Hoy se están articulando acciones muy importantes entre los dos departamentos y una de ellas es vital para la región: la planta de transferencia de residuos sólidos urbanos, que estará ubicada en La Dormida. De esa manera nos permitirá erradicar un basural a cielo abierto que tenemos.

 

-Y con San Luis
 ¿cómo es el trato? 

-Ahí estamos… tratando de articular una reunión con la nueva intendenta de Desaguadero para poder ordenarnos. Hay acciones sanitarias que el Gobierno de Mendoza soluciona y son problemas que le corresponde a San Luis. También, en materia educativa. Queremos ver de qué manera podemos articular acciones en conjunto para mejorar la zona. Desaguadero es un punto de orden para todos los pueblos que están alrededor. Ese es un lugar de reunión importante.

 

-¿Qué ha podido hacer durante este año de mandato? 

-En la actualidad se están llevando adelante un montón de obras en nuestro departamento que son financiadas por el Estado municipal en su totalidad. También estamos con obras del Gobierno de la provincia que son muy importantes y que han sido demandadas durante mucho tiempo, como la construcción del nuevo hospital Arturo Illia, que está en su primera etapa. Se está trabajando en todo lo que tiene que ver con el Arco Desaguadero. Se está trabajando en la escuela primaria Rubén Darío, donde hacía mucho tiempo que no se invertía dinero. Además, en la comisaría y todo lo que tiene que ver con la fachada del Arco, previa autorización de Patrimonio Cultural, y la fachada de la hostería. También terminamos 5.000 metros de asfalto en la zona. Se están terminando 59 casas por el IPV, y ya salieron licitadas y adjudicadas 21 viviendas más. Estamos con el Plan Hábitat, que es una de las obras con mayores inversiones en el departamento y depende del Ministerio del Interior. Simultáneamente estamos trabajando en cloacas: prácticamente vamos a estar con el 95% de la zona urbana con cloacas listas y eso le ha cambiado la vida a la gente.

 

-¿Cómo está la recaudación de su municipio? 

-Nos está costando, pero estamos lanzando planes para que se pueda regularizar. La situación actual no es la mejor. Está muy complicada y en eso no podemos mirar para el costado. En ese sentido es donde el Estado tiene que tratar de buscar la alternativa, para que el usuario pueda acercarse y pagar, porque tiene que entender qué pagando nos da la posibilidad de poder implementar más obras en el departamento.

 

-Usted es vecino, nació allí: ¿qué le piden los vecinos de La Paz?

-Estamos acostumbrados a andar por la calle. Por ser un pueblo chico, todos saben dónde vivo y en qué ando, conocen a mi familia, y hoy lo que más encuentro es la demanda de trabajo. Pero los vecinos deben entender que no todos pueden trabajar en el Estado. En la medida en que se vaya generando obra pública se generará más mano de obra y eso va a ayudar a mejorar el circuito comercial de nuestro departamento.

 

-¿Hay alguna obra que específicamente sabe que no va a poder cumplir? 

-Me gustaría terminar la plaza de Villa Quiroga, que tiene muchos años con demanda de los vecinos. También, el asfalto en las calles de ese barrio. Esas son las obras pendientes, pero que sin dudas voy a priorizar si comienzo con un nuevo mandato en la Municipalidad. Mi intención es que toda la villa cabecera de La Paz tenga cloacas. Además nos van a estar quedando dos o tres barrios sin asfaltar, y mi intención es que todos los vecinos del departamento tengan acceso directo a sus casas y no circulen por lugares complicados cuando llueve. Pero primero tengo que terminar todo lo que tiene que ver con cloacas.

 

-¿Por qué quiere ser otra vez intendente?

-Justamente por eso, porque veo que hay cosas que podemos hacer. Tenemos mucho respeto por las instituciones y la gente. Hay otras formas de hacer política y yo quiero marcar esa diferencia. Tengo que hacer el esfuerzo de mantener el trabajo junto con todas las instituciones del departamento y seguir pensando en el futuro de La Paz. Acá nos conocemos todos.

 

Sobre la oposición

-¿Cómo se lleva con la oposición?

-Me hubiese gustado que la relación fuera otra. Lamentablemente hay muy poco diálogo. En su momento fue uno de los pedidos que hice, pero me he encontrado con algunas situaciones complejas que derivan en no tener muchas posibilidades de diálogo. En la medida en que los dirigentes políticos no nos sentemos y empecemos a planificar y proyectar políticas públicas a largo plazo, entendiendo que es lo mejor para el vecino, y sigamos chicaneando con cosas que no tienen nada que ver con la política, será muy complicado dialogar. Hace algunas semanas viví una situación bastante compleja y uno en la política está preparado para todo, pero con lo que tiene que ver con lo político. Cuando vienen golpes bajos, se pierde el ánimo de recuperar una relación porque se entiende que ya no hay forma de aportar ninguna mejora. En la política se está para transformar y mejorar la vida de los vecinos.

-Todo esto sale porque un concejal habló de La Paz como un gobierno autista y usted tiene una hija con trastorno del espectro autista (TEA)...

-Por eso lo digo.

-¿Se disculpó con usted el edil Juan Bautista?

-Nunca lo hizo.

 

La piedra se llevó todo

-¿Sufrieron mucho el granizo?

-Si hablamos de la parte productiva dedicada a la fruta o la hortaliza, hemos sido muy afectados por las contingencias climáticas. El granizo nos ha castigado mucho. El 25 de noviembre, el 10 de febrero y el pasado 3 de marzo nos cayeron unas mangas de piedras que nos llevaron todo. Hemos perdido casi toda la producción vitivinícola de La Paz y la frutícola está muy tocada. Nos hizo mucho daño y estamos trabajando junto al Gobierno de Mendoza para ver de qué manera se pueden hacer algunos aportes para recuperar las plantas de la manera más rápida.

 


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