Irrigación asume nuevas responsabilidades en el control del agua potable y saneamiento
La disolución del EPAS permitió al Departamento General de Irrigación tomar el control de los servicios en toda la provincia.Desde el comienzo de este año, el Departamento General de Irrigación ha asumido la regulación y el control de los servicios de agua potable y saneamiento en Mendoza, tras la disolución del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) en 2024. Esta transición, formalizada con la sanción de una nueva ley por la Cámara de Senadores, ha dado lugar a la creación de una nueva Dirección dentro de Irrigación: la Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento (Dircas).
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La ley que dio origen a este cambio establece un nuevo marco normativo para los servicios de agua y cloacas en la provincia. Con ello, Irrigación ha adquirido responsabilidades como la supervisión de tarifas, la evaluación de planes de inversión de los operadores y la resolución de conflictos entre usuarios y prestadores. Además, el organismo deberá elaborar un informe anual sobre el estado de los servicios, que será presentado al Poder Ejecutivo y a la Legislatura.
Sebastián Pulido, quien asumió como director de la nueva área, es ingeniero electrónico y cuenta con experiencia en gestión de proyectos. A su cargo, un equipo de ex empleados del EPAS, continuará con el seguimiento de la calidad del agua, el tratamiento de las aguas residuales y la supervisión general de los operadores en toda la provincia.
La ley también establece que las tarifas de los servicios deberán ser fijadas con base en principios económicos, sociales y ambientales, garantizando la sostenibilidad financiera de los operadores, mientras se asegura una gestión eficiente de los recursos. Además, el control interinstitucional será fundamental para coordinar las acciones con otros organismos encargados de la salud y el medio ambiente.