Los monos papiones ya cuentan con un recinto modelo en el exjirafario del Ecoparque

La obra marca un antes y un después en el cuidado de primates en Mendoza, con instalaciones que priorizan el bienestar animal y cumplen estándares internacionales.
domingo, 8 de junio de 2025 · 11:00

El Ecoparque de Mendoza completó la reconversión total del ex jirafario, transformándolo en un nuevo recinto especialmente diseñado para albergar a los monos papiones que habitan en el predio desde hace más de dos décadas. La obra representa un paso decisivo hacia un modelo de gestión centrado en el bienestar animal, la rehabilitación y la educación ambiental.

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El nuevo espacio, construido bajo los lineamientos de la Global Federation of Animal Sanctuaries (GFAS), está orientado a mejorar significativamente la calidad de vida de los cerca de 200 individuos de las especies Papio papio y Papio hamadryas. La intervención contempló aspectos clave como salubridad, enriquecimiento ambiental, manejo del agua y seguridad perimetral.

El ex jirafario se transformó en un hábitat seguro y funcional.

“Esta obra reafirma nuestra visión de un Ecoparque moderno, que prioriza la vida digna de cada uno de los animales bajo cuidado humano”, señaló Ignacio Haudet, director de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente.

Más de 200 papiones acceden a mejores condiciones de vida en el Ecoparque.

El recinto cuenta con un amplio patio al aire libre, mangrullos de madera y sogas para el trepado, lo que favorece los comportamientos naturales de los primates. Además, se instalaron nuevos bebederos y comederos que facilitan tanto el acceso de los animales al alimento como la labor de los cuidadores.

El Ecoparque avanza en bienestar animal con una obra clave para sus primates.

Uno de los aspectos más destacados es la incorporación de una zona específica para manejo sanitario, donde los ejemplares reciben atención veterinaria individualizada, incluyendo ecografías, vasectomías y la colocación de microchips. Este abordaje integral permite monitorear la salud de cada animal y controlar la reproducción, una medida clave frente al histórico crecimiento poblacional del grupo.