Vadillo denunció condiciones de precariedad de las familias puesteras de Malargüe
“En pleno 2025, en Mendoza todavía hay familias que deben cruzar el río colgadas de una canasta”, dijo el candidato a diputado nacional.El candidato a diputado nacional por el Frente Verde, Mario Vadillo, recorrió la zona del río Grande, en Malargüe, donde las familias puesteras todavía dependen de jaulas metálicas colgadas de cables de acero para llegar a la escuela, al hospital o al mercado.
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“Es una postal que debería avergonzar a cualquier gobierno. Niños, mujeres y hombres arriesgan la vida todos los días porque la infraestructura prometida nunca llegó”, denunció Vadillo tras visitar el lugar.
El dirigente fue invitado por los propios puesteros, quienes le mostraron el sistema de cruce vigente en la zona rural de río Grande, cerca de Portezuelo y los parajes de Las Loicas. También lo acompañaron El diputado provincial Emanuel Fugazzotto (Partido Verde) y Martin Palma, concejal de Malargüe y candidato a diputado provincial (Frente Verde).
“Lo vi con mis propios ojos: hay unas siete jaulas metálicas improvisadas que se mueven de una orilla a otra, colgadas de cables oxidados. En ellas viajan personas, animales, bolsones de mercadería y útiles escolares. Es la única forma de atravesar un río caudaloso y helado”, relató.
Vadillo señaló que “los videos en redes sociales muestran sin filtros a niños con mochilas pesadas cruzando solos en esas canastas para poder llegar a clases. El derecho constitucional a la educación, que debería estar garantizado por el Estado, aquí depende del coraje de las familias y de cables oxidados”.
“El sistema no es automático ni asistido, se mueve con la fuerza de los propios ocupantes. Cada cruce requiere un esfuerzo físico enorme, imposible para una persona enferma, un niño pequeño o alguien sin fuerza suficiente. Es cruel: quienes más necesitan llegar al hospital son los que menos posibilidades tienen de cruzar”, criticó el candidato.
También advirtió que “los puesteros no solo cruzan para sobrevivir, también para producir. Ganado, fardos y mercaderías viajan en esas jaulas colgantes. Cada traslado encarece, demora y arriesga el trabajo de una comunidad que sostiene la economía local con esfuerzo, pero sin apoyo estatal”.
La excusa de Portezuelo
Durante años, la zona fue postergada bajo el argumento de que el dique Portezuelo del Viento cubriría la región. “Con esa excusa se frenaron inversiones y se dejó a las familias esperando un progreso que nunca llegó. Y mientras el dique no se hizo, el gobierno prefiere invertir millones en repavimentar autopistas para concesionarlas con peajes, pero ni un peso en construir un puente que cambie la vida en el sur mendocino”, cuestionó Vadillo.
Abandono estatal
“El derecho a la educación, a la salud y al trabajo se viola cada vez que alguien se sube a una canasta para cruzar el río. No se trata de folklore ni de costumbres rurales: es abandono estatal. Lo que debería ser un puente peatonal sencillo, de bajo costo y enorme impacto social, se convirtió en un reclamo histórico ignorado”, remarcó el dirigente del Partido Verde.
Finalmente, Vadillo sentenció: “La vida de los puesteros de Malargüe vale lo mismo que la de cualquier ciudadano de la capital. En Malargüe no falta coraje, sobra todos los días en cada cruce. Lo que falta es Estado”.