Alerta ambiental: denuncian graves lesiones en animales silvestres

Un zorro y tres aves silvestres presentan lesiones irreversibles. Desde el Ecoparque refuerzan el llamado a la responsabilidad ciudadana.
sábado, 21 de febrero de 2026 · 18:00

El Ecoparque de Mendoza, dependiente del Ministerio de Energía y Ambiente, hizo un llamado a la población para tomar conciencia de que el daño que los humanos ocasionamos sobre la fauna, en muchos casos, se vuelve irreversible. Tal es el caso de una zorra gris que acababa de dar a luz, un gavilán mixto, un carancho y un chimango.

Leer también: Trabajadores de Fate denuncian que la empresa no acató la conciliación obligatoria

Según el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, se han atendido más de 200 animales heridos, víctimas de tráfico y caza ilegal o atropellamientos. “Muchos han llegado con daños irreversibles. Aun con todos los recursos técnicos disponibles, no siempre es posible devolverlos a su ambiente natural. Visibilizar estas situaciones es fundamental para prevenir”, afirmó.

Denuncian graves lesiones en animales silvestres.

“El Ecoparque de Mendoza recibe de manera permanente animales silvestres víctimas de atropellamientos, cautiverio ilegal, trampas y ataduras. En todos los casos se activa el mismo protocolo: evaluar, diagnosticar y determinar si existe alguna posibilidad real de rehabilitación y regreso al ambiente natural”, señaló Haudet.

“Cada ingreso activa un protocolo sanitario y veterinario cuyo principal objetivo es evaluar si el animal puede ser rehabilitado y, eventualmente, reinsertado en su hábitat. Sin embargo, no todos los animales tienen la misma oportunidad”, explicó en un nuevo llamado a la concientización ciudadana.

En este marco, informaron que una hembra adulta de zorro gris ingresó con un cuadro clínico extremadamente crítico. Según los informes veterinarios, presentaba parálisis completa del tren posterior, una fractura expuesta de fémur y múltiples lesiones vertebrales que habían provocado un daño medular irreversible.

Los estudios complementarios evidenciaron además compromiso respiratorio, un factor que agravó de manera determinante el pronóstico. Durante la evaluación se confirmó que el animal había parido hacía pocos días. Las mamas desarrolladas y la presencia de leche indicaban que sus crías dependían recientemente de ella para alimentarse y sobrevivir.

Zorro gris.

Este dato incorporó una dimensión particularmente sensible al caso, aunque no alteró la conclusión médica: la pérdida total de movilidad, el dolor asociado a las fracturas y la imposibilidad de recuperar funciones básicas hacían inviable cualquier alternativa terapéutica.

Ante un cuadro neurológico irreversible, sin posibilidades de rehabilitación ni de adaptación que aseguraran bienestar bajo cuidado humano, el equipo veterinario resolvió practicar la eutanasia. La decisión se basó en criterios técnicos, humanitarios y éticos, con el objetivo de evitar un sufrimiento prolongado e innecesario.

Leer más: Bullrich destacó la negociación con aliados para garantizar la reforma laboral

Por otro lado, un ejemplar de Gavilán mixto, que provenía de un secuestro realizado por Guardaparques, presentaba una fractura antigua de húmero en el ala izquierda, con ruptura de piel e infección ósea. Los estudios radiológicos confirmaron desplazamiento de los fragmentos y un proceso infeccioso avanzado.

La lesión era irreparable desde el punto de vista quirúrgico. Sin posibilidad de recuperar el vuelo ni de garantizar bienestar en cautiverio, se definió la eutanasia.

Se han atendido más de 200 animales heridos.

Además un Chimango ingresó con necrosis extendida en el miembro inferior derecho. Desde la garra hasta parte del fémur, los tejidos estaban muertos. La causa habría sido una atadura prolongada que interrumpió la circulación sanguínea. El grado de compromiso hacía inviable cualquier tratamiento reconstructivo o adaptación futura. El equipo resolvió practicar la eutanasia.

En cuanto al Carancho atendido, presentaba una lesión isquémica necrosante en el miembro inferior derecho. El tejido estaba muerto desde la articulación hacia distal, probablemente por haber quedado atrapado o enredado durante varios días.
El daño era irreversible y no compatible ni con la liberación ni con una vida normal bajo cuidado humano. Se tomó la decisión de practicar la eutanasia.

Detrás de cada uno de estos casos hubo anestesias, estudios complementarios, evaluaciones clínicas y un profundo compromiso profesional. Nada se resolvió de manera inmediata ni sin análisis.