Vecinos unidos contra la apertura de los barrios en Guaymallén

Una gran polémica se ha generado luego de que el Municipio de Guaymallén decidiera abrir barrios que son públicos.

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Vecinos de diferentes barrios de Guaymallén se reunieron el lunes por la noche para reclamar por la apertura que está realizando la Municipalidad en las barriadas que se habían cerrado por seguridad.

Vale recordar que la Comuna decidió hace dos meses comenzar a levantar las rejas que limitaban la circulación por el barrio SPUNC, ubicado en la intersección de Urquiza y Cochabamba, de Villa Nueva. El día que llevó a cabo la medida, empleados municipales sacaron solo un tramo del enrejado y nunca más regresaron. Pero este lunes decidieron volver y sacaron otro tramo de 5 metros, donde había en paralelo un medidor de media tensión que, según argumentaron las autoridades, entorpecía las tareas de Edemsa y representaba un riesgo.

Por este motivo, los damnificados se reunieron en la esquina del barrio SPUNC, donde quemaron cubiertas y levantaron pancartas con la inscripción “toque bocina”, recibiendo el apoyo de gran número de automovilistas que transitaban por allí.

 

“No hay diálogo”

MendoVoz se acercó hasta el lugar y habló con los protestantes, quienes se mostraron indignados ante la decisión municipal.

“Estamos pidiendo el toque de bocina para que nos apoyen porque fue arbitraria la medida y sin aviso. Nos vemos desprotegidos, no tenemos seguridad alguna, nunca bloqueamos el acceso a nadie, el barrio tiene dos entradas y con plata nuestra pusimos las rejas”, comentó Andrea, del barrio SPUNC.

“La primera vez que vinieron, un vecino con un hijo chiquito se abrazó a las rejas para pedir justicia y se frenó la acción. Nosotros lo que pedimos fue diálogo para ver de qué manera podíamos solucionarlo para no perjudicar a nadie pero no se nos contestó. Hemos presentado notas en la Municipalidad y en el Concejo Deliberante para dialogar pero no tuvimos ninguna resolución. No sabemos ya cómo expresarnos, por eso estamos haciendo esto”, agregó la vecina.

 

Más involucrados

El problema no se limita sólo a ese lugar, sino que las autoridades departamentales ya han tomado medidas similares en otras zonas y han asegurado que van a continuar abriendo más de 20 barrios que, según dicen, no están en regla para estar cerrados e imposibilitan la normal circulación de la población en calles que son públicas.

Guillermo, del barrio Judicial, apuntó contra Marcelino Iglesias y comentó: “Esta posición que ha tomado el intendente no nos da ningún tipo de seguridad. No nos da audiencia porque dice que no recibe a nadie. No es capaz de sacar los asentamientos para evitar los robos y los cierres se han puesto en función de los robos que hemos sufrido. Los intendentes anteriores pudieron darnos esta solución. Él no nos ha dado ninguna, no nos atiende. Vamos a tener problemas con nuestros niños con esta medida”.

Por otra parte, Mónica, del barrio Mupimp, manifestó: “Nosotros a 200 metros tenemos un asentamiento y sufrimos durante mucho tiempo el tema de los robos, incluso llegaron a apuntar con un arma a una bebé de 5 meses y eso fue lo que más nos movilizó a los vecinos. Con la gestión anterior, pudimos lograr tener el cierre olímpico”. Y añadió: “No es este el modo, el Municipio debería consensuar con los vecinos o ver la manera de que nos sintamos todos protegidos porque creo que no es el momento oportuno para hacer esto, con todo lo que se está viviendo”.

En coincidencia, Fabián, del barrio Solares de Urquiza, expresó: “Que tengan en cuenta que se han olvidado de la seguridad de 20 barrios porque nos estamos haciendo cargo nosotros. Ellos nos tienen que garantizar la seguridad y sin embargo no lo hacen. No cortamos el paso a la gente, lo único que hacemos es controlar, no prohibimos la circulación ni de autos ni de personas”.

“El Gobierno debería garantizar la seguridad, es obligación de ellos, pero como somos conscientes de que ellos no pueden, que nos dejen a nosotros actuar con nuestros medios. Quiero la seguridad de mi familia, no estoy en todo el día en mi casa y no me puedo ir a trabajar pensando en que voy a llegar y no voy a encontrar nada. Abraham fue el que nos autorizó y nos apoyó, no se hizo nada sin el consentimiento de la Municipalidad. No se qué intereses tendrá este intendente para liberar la zona”, agregó visiblemente enojado.

“El intendente vive en un barrio privado de acceso y nos pide a nosotros que abramos los nuestros, es algo incoherente”, sostuvo otro de los vecinos.

 

Doblemente perjudicados

Uno de los que se ha visto doblemente perjudicado ante esta situación es el barrio Terruño, ubicado en la calle Urquiza, a 100 metros de Elpidio González. En ese condominio los vecinos compraron sus lotes a la empresa Titulizar con la categoría de “barrio cerrado”, pero para los registros de la Municipalidad de Guaymallén figura como “barrio abierto”.

Al parecer los propietarios habrían sido estafados por el administrador de la barriada, pero desde la Comuna no se contempló esa situación y han sido notificados recientemente para que abran sus calles.

“Estamos indignados porque nosotros pagamos nuestras casas con el costo de un barrio cerrado y abonamos las expensas desde que eran sólo lotes. Nos enteramos recién ahora que para la Comuna somos un barrio abierto. Si bien la empresa constructora fue la que nos estafó, el Municipio debería contemplar el problema y ponerse del lado de los vecinos”, subrayó Natalia.

 

“No es incumbencia del Municipio”

MendoVoz se comunicó con la directora de Planificación de Guaymallén, Cintia Brucki, quien aseguró que no hay vuelta atrás con la medida.

“Como las calles son públicas yo no puedo autorizar nada que permita el cierre de las calles y que genere más inseguridad. No hay forma de que pueda autorizar que se realicen estos cierres. La seguridad que ellos reclaman no es incumbencia del Municipio, se las tiene que brindar el Ministerio (de Seguridad). El Municipio no se puede sentar a dialogar sobre este tema, podemos autorizar las garitas y ese tipo de cosas, pero eso no es lo que quieren escuchar los vecinos”, dijo la funcionaria.

Además, Brucki comentó que hubo instancias de mediación con algunos barrios pero no se puede avalar el cierre de ningún espacio público. “El Municipio va ir avanzando con todo el quite de rejas o cierre o cualquier tipo de obstáculo que impida el tránsito de peatones o vehículos”, cerró.


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