Paso Cristo Redentor: playas de Uspallata vacías y largas colas de camiones en la ruta 7
La falta de coordinación en los retenes genera demoras, tránsito desordenado y riesgos para transportistas y particulares que circulan hacia alta montaña.El tránsito hacia alta montaña volvió a ser un problema este miércoles, cuando se registraron kilómetros de camiones varados en Acceso Sur y ruta 7, a la altura de los retenes previos al cruce internacional. Mientras tanto, las playas de estacionamiento en Uspallata permanecieron vacías o con baja ocupación, lo que reavivó las críticas de transportistas y empresarios sobre la gestión del Corredor Internacional Cristo Redentor.
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La Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM) realizó una inspección en la zona y documentó el panorama con videos e imágenes. Según denunciaron, el desorden operativo no solo ralentiza el comercio y la logística internacional, sino que además pone en riesgo la seguridad vial, ya que particulares deben avanzar por banquinas y en contramano para esquivar la fila de transportes pesados.
Playones vacíos y camiones en la ruta
De acuerdo con APROCAM, a las 14, la playa Doña Carmen, junto a la estación EG3 en Uspallata, se encontraba casi sin camiones, mientras que la planta de YPF, con capacidad para 250 vehículos, estaba totalmente vacía. En contraste, la ruta permanecía colapsada con filas de camiones detenidos a la espera de poder continuar hacia el paso Cristo Redentor.
“No hacen entrar al playón de YPF y tienen a todos los camiones sobre la ruta, es un desastre. Otra vez vemos problemas de coordinación que dificultan el tránsito en el Corredor Internacional”, advirtieron desde la entidad empresaria.
Demoras en los horarios habilitados
Actualmente, el cruce hacia Chile está permitido entre las 9 y las 19, lo que obliga a un manejo ordenado de los flujos de transporte. Sin embargo, la falta de organización en los retenes retrasa el avance y reduce drásticamente la cantidad de camiones que pueden llegar a la frontera dentro de los horarios establecidos.
Transportistas y empresarios reclaman una solución estructural, ya que la situación se repite de manera constante y afecta la competitividad comercial, además de incrementar los riesgos en la circulación vial en uno de los corredores estratégicos más importantes del país.