Luján de Cuyo avanza con una obra clave para garantizar agua potable en Santa Elena
El Municipio ejecuta la ampliación de la planta potabilizadora y la construcción de un nuevo acueducto que beneficiará a más de 3.000 vecinos.La Municipalidad de Luján de Cuyo continúa fortaleciendo el sistema de agua potable en el distrito de Santa Elena, con una intervención integral que transformará de manera definitiva el servicio en la zona. El proyecto, impulsado por la gestión del intendente Esteban Allasino, contempla la ampliación de la planta potabilizadora y la construcción de un nuevo acueducto troncal, obras que permitirán mejorar la presión, el caudal y la estabilidad del sistema para miles de familias lujaninas.
Leer también: Luján de Cuyo impulsa una jornada de prevención del cáncer de próstata
Durante años, el acceso al agua potable en Mendoza fue abordado con soluciones parciales y sin planificación. Hoy, la gestión municipal busca revertir esa realidad con inversiones estructurales que garanticen el derecho al agua como un servicio esencial y sostenible.
La ampliación de la Planta Potabilizadora Santa Elena presenta un avance del 50% y una inversión de $752.885.818. Los trabajos, ejecutados por la empresa GENCO S.A., incluyen la construcción de una nueva toma de agua cruda, una impulsión adicional, un módulo compacto de potabilización con capacidad de 100 m³ por hora, y la modernización y automatización de los circuitos existentes. Además, se están optimizando las instalaciones operativas para mejorar la eficiencia general del sistema.
De manera complementaria, el Municipio avanza en la construcción de un acueducto principal sobre la calle Cerro Aconcagua, con una extensión de 1.600 metros y un diámetro de 160 mm. Esta obra, que ya registra un 75% de avance, contempla la renovación de 110 conexiones domiciliarias y cuenta con una inversión de $314.500.000. Su ejecución también está a cargo de GENCO S.A.
Estas intervenciones beneficiarán a más de 3.000 vecinos de Santa Elena, garantizando una mejor presión y continuidad del servicio durante todo el año, reduciendo pérdidas, fallas y vulnerabilidad ante los picos de consumo.