Dos empresarios maipucinos destacados internacionalmente
Gabriel Guardia y Nicolás Arrigo se formaron en la Obra de Don Bosco, en Rodeo del Medio.En el marco del Día de los exalumnos salesianos, que se celebra cada 24 de junio, se destacan las trayectorias de quienes, gracias a su formación en casas salesianas, han logrado generar un impacto real y positivo en sus vidas como en sus comunidades, especialmente en el ámbito laboral. La fecha invita a visibilizar el legado educativo que continúa rindiendo frutos mucho después de la graduación.
Leer también: Horror en Guaymallén: una mujer mató y descuartizó a un hombre
Entre las propuestas educativas de la obra salesiana en Argentina, las escuelas agrotécnicas son muy valoradas, ya que permiten a jóvenes de zonas rurales estudiar sin alejarse de su lugar de origen, y aprender desde la práctica productiva. De estas escuelas han egresado exalumnos que hoy tienen una destacada trayectoria, como es el caso de Gabriel Guardia.
Guardia es exalumno de la Obra de Don Bosco en Rodeo del Medio y actual referente en la industria olivícola, llevando a Argentina a ser tres veces número uno en el EVOO World Ranking. “Mi papá fue pupilo, después me tocó a mí y a mi hermano. Las vivencias que tuve en el colegio me abarcaron para toda la vida. Creo que un valor muy grande es que la escuela crea un círculo sano, de contención de los chicos”, contó.
En la misma línea, Nicolás Arrigo, también exalumno en Rodeo del Medio, ha sido clave en llevar el aceite Don Bosco a un lugar destacado en el plano nacional e internacional, con reconocimientos en concursos como Olivinus, Argoliva y Sol de Oro. Hoy dirige la almazara de la Bodega Don Bosco, aplicando conocimientos técnicos y valores aprendidos en su formación inicial.
"Adquirí grandes conocimientos que me permiten llevar a cabo mi trabajo hoy en día, gracias a las prácticas que teníamos en la casa salesiana. Actualmente trabajo en lo que me gusta y apasiona", remarcó Arrigo.
Desde la Obra de Don Bosco remarcan que estas historias reflejan una constante: la educación salesiana no solo forma profesionales, sino personas íntegras, comprometidas con su entorno, capaces de generar valor en lo que hacen y de proyectar el espíritu de Don Bosco en su día a día. “Organizaciones sociales como Por los Jóvenes – Don Bosco cumplen un rol fundamental en sostener y visibilizar este legado, acompañando a exalumnos que hoy transforman sus comunidades a través del trabajo, la innovación y el compromiso social”, precisaron.