Los maipucinos reticentes al MendoTran

A una semana de que pusieran en funcionamiento el nuevo sistema de transporte, son más los que desaprueban el servicio.

Por Redacción MendoVoz
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A una semana de que el Gobierno pusiera en funcionamiento el nuevo sistema de transporte MendoTran, este diario recorrió las principales paradas de colectivos del microcentro maipucino para dialogar con los usuarios. El panorama en Maipú no es muy diferente al que se aprecia en el Gran Mendoza y el cual es de público conocimiento, la incertidumbre y la reticencia al nuevo sistema.

A lo largo del camino que realizó MendoVoz, pudimos evaluar que en estos primeros días los usuarios efectivamente utilizaron la gratuidad del servicio con el fin que dispuso el Gobierno, que realizaran el reconocimiento de los recorridos. Por otra parte, en cada una de las paradas los choferes fueron consultados por los recorridos y, en algunos casos, estos no pudieron responder a las consultas.

Además pudimos dar cuenta de que el MendoTran es tema de novedad no solo en las paradas. Aquellos que solo caminaban por las calles del centro, observaban con atención los colectivos que pasaban, anotaban y comentaban con quien tenían al lado. Otro de los actos que evidenciamos y que se volverá una rutina, hasta que se instale el servicio, es el uso de la aplicación Google Maps para consultar qué micro tomar, los horarios y los distintos recorridos. Los que más padecen esta modificación son los adultos mayores, quienes no utilizan la tecnología, medio que el Gobierno recomienda para informarse.

 

Los que están en desacuerdo

En nuestro recorrido dialogamos con distintos usuarios que se encontraban en las paradas que rodean la plaza departamental 12 de Febrero, quienes nos comentaron sus experiencias con MendoTran. Uno de ellos fue Fernando, él viaja desde la Ciudad de Maipú hasta la intersección de las calles Juan B. Justo y Terrada y comentó que su recorrido fue modificado, al igual que el tiempo de espera. “Normalmente demoraba entre 35 y 40 minutos en llegar a mi casa y ahora hace 25 que espero y me demoro más o menos 1 hora 40 minutos en llegar y me tengo que tomar dos colectivos”.

Olga y Zulma esperaban el micro sobre la calle San Martín -esquina Padre Vásquez- y ambas coincidieron en no estar de acuerdo con los cambios. Olga resaltó que para ella el servicio es “desastroso, porque para llegar a la plaza de Maipú tuve que caminar como diez cuadras desde donde me dejó el micro de Tropero Sosa”.

Zulma, por su parte, dijo: “La verdad que es un desastre porque yo ahora para ir a trabajar en la mañana tengo salir a las 7.15, entro a las 9 y llegué a las 11 a mi trabajo que queda en Luján. Para colmo el micro me deja tan lejos que tengo que caminar 20 minutos, cuando antes lo tenía cerquita. Es muy feo lo que han hecho, no podemos estar así”.

Otro de los reclamos es acerca de los colectivos que iban directo de Maipú a la Universidad Nacional de Cuyo, uno de los recorridos que quitaron. “El Gobierno no quiere que estudies, sacaron el colectivo que iba directo de Maipú a la UNCuyo. Este fue un logro conseguido a costa de firmas y esfuerzos. Este sistema nos lleva para atrás, el recorrido que antes duraba 40 min ahora te lleva a dos micros y dos horas. El MendoTran apesta y el gobierno también. Ni hablar que hay que pagar $18”, expresó Alexandra.

 

Los que celebran el MendoTran

A pesar de ser mayoría quienes desaprueban al nuevo sistema de transporte, están los que se vieron beneficiados con el cambio. Uno de ellos es Gabriel Di Césare de Russell. Sus abuelos y su padre, junto a los primeros vecinos de esa zona rural de Maipú, durante años caminaron algunos kilómetros hasta el centro del departamento para hacer trámites, atenderse en el hospital o a estudiar, transitando por la calle Videla Castillo.

Ahora empezó a pasar por la puerta de su casa el primer colectivo que tiene la zona, después de casi 30 años de gestiones, reclamos y reuniones con diferentes administraciones gubernamentales de Maipú, como de la provincia.

"Sé que muchos mendocinos expresaron su malestar porque perdieron recorridos. Nosotros sentimos un gran orgullo y ganas de que asfalten e iluminen el Canal Pescara, ahora que tenemos colectivo". Además ahora piensa retomar sus estudios.

Otra de las personas que aprobó el servicio fue Lidia, quien ahora puede llegar hasta El Borbollón y hasta el aeropuerto con un solo colectivo desde Maipú.


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