Diabetes: la enfermedad que también ataca a perros y gatos
Uno de cada 500 felinos y caninos desarrollan la afección a lo largo de su vida. Su pronóstico es favorable, si se diagnostica tempranamente.En los seres humanos, la diabetes es clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las principales causas de muerte en el mundo. Sin embargo, también se ha convertido en un asunto que involucra a los perros y gatos. Es una enfermedad crónica que se caracteriza por una incapacidad del cuerpo para producir o utilizar adecuadamente la insulina, una hormona necesaria para regular los niveles de azúcar en la sangre.
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Actualmente uno de cada 500 perros y gatos desarrollan la enfermedad. Se trata de una afección que no produce dolor y que no tiene manifestaciones físicas concretas a primera vista; sin embargo, existen signos que pueden enviar una señal de alerta a los tutores de caninos y felinos.
“Los síntomas clásicos son poliuria (micciones numerosas tanto en frecuencia como en cantidad), polidipsia (consumo excesivo de agua) y polifagia (aumento exagerado del apetito y de la ingesta de alimento) con pérdida de peso; otros síntomas menos comunes son las cataratas (en los perros) y debilidad en los miembros posteriores (en gatos)”, explica Walter Comas, gerente de la Unidad de Animales de Compañía en MSD en Argentina.
El médico veterinario explica que “con un diagnóstico oportuno, con el tratamiento con insulina y un manejo adecuado, la enfermedad tiene buen pronóstico”.
Para confirmarla, el veterinario tomará una muestra de sangre y determinará la concentración de glucosa (o “azúcar”) en la sangre de la mascota y evaluará otros aspectos específicos del animal.
Una vez confirmado el diagnóstico es importante seguir un plan de tratamiento indicado por el veterinario, que en general contemplará inyecciones regulares de insulina, alimentación adecuada, ejercicio regular y las hembras deberían ser castradas.