Mezclar bicarbonato con shampoo: el truco casero para limpiar el cabello y ahorrar en tratamientos

Una técnica económica y sencilla gana popularidad entre quienes buscan cuidar su pelo sin gastar de más. Promete brillo, limpieza profunda y menos frizz con un ingrediente que todos tienen en casa.
jueves, 9 de octubre de 2025 · 17:56

En tiempos de ajustes y presupuestos limitados, los trucos caseros de belleza se convierten en aliados infaltables. Uno de los más comentados en redes sociales y hogares argentinos es mezclar bicarbonato con shampoo, una práctica sencilla que promete mejorar la salud del cabello sin necesidad de invertir en costosos tratamientos capilares.

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Este método, económico y accesible, no solo limpia en profundidad, sino que también ayuda a reducir la grasitud, aportar brillo y eliminar residuos que los productos tradicionales no logran quitar del todo.

Cómo usar bicarbonato con shampoo paso a paso

La técnica es tan simple como efectiva. Solo se necesita media cucharada de bicarbonato de sodio mezclada con la cantidad habitual de shampoo que se utiliza en el lavado. No hace falta aplicarlo todos los días: basta con hacerlo cada 10 o 15 días para notar resultados visibles.

El bicarbonato actúa como un limpiador natural, ayudando a retirar el exceso de grasa, residuos de cremas, sprays o aceites que se acumulan en el cuero cabelludo. El resultado es un cabello más liviano, fresco y con movimiento, ideal para quienes sienten que su melena pierde brillo o se engrasa rápidamente.

Este truco casero económico elimina la grasitud y residuos sin necesidad de tratamientos costosos.

Los beneficios del bicarbonato en el cuidado capilar

El secreto de este truco está en la acción exfoliante y purificante del bicarbonato de sodio. Al combinarlo con el shampoo, potencia la limpieza sin dañar el cabello si se usa con moderación.

Entre los principales beneficios se destacan:

  • Limpieza profunda: elimina impurezas, residuos de productos y suciedad ambiental que el shampoo convencional no logra quitar.
  • Más brillo y suavidad: deja el pelo más dócil, manejable y con aspecto saludable.
  • Menos frizz y más volumen: mejora la textura, aportando cuerpo y movimiento natural.
  • Ahorro económico: evita gastar en tratamientos capilares costosos o productos de peluquería.
  • Practicidad casera: se prepara en segundos con un ingrediente accesible y fácil de conseguir.

Además, muchos usuarios aseguran notar una sensación de frescura inmediata y una reducción visible de la grasitud desde el primer uso.

Con solo una aplicación cada 10 días, el pelo queda más suave, liviano y fácil de peinar.

Precauciones: cómo usarlo sin dañar el cabello

Aunque sus beneficios son notables, los expertos en belleza capilar recomiendan no abusar del bicarbonato, ya que su uso frecuente podría resecar el cuero cabelludo o alterar el pH natural del pelo.

Por eso, lo ideal es aplicarlo de forma ocasional, como complemento del lavado habitual. También se sugiere utilizar un acondicionador hidratante o una mascarilla natural después del lavado para mantener la suavidad y el equilibrio del cabello.

Otro punto clave es ajustar la frecuencia según el tipo de pelo:

  • En cabellos grasos, puede aplicarse cada 10 días.
  • En cabellos secos o teñidos, se recomienda espaciar el uso cada 15 o 20 días.