Reinsertaron en Tunuyán al cóndor andino que había sido encontrado herido en el techo de una casa
Tras dos semanas de tratamiento y rehabilitación en el Ecoparque Mendoza, el ejemplar recuperó su estado sanitario y volvió a volar.El cóndor andino que una familia encontró herido sobre el techo de su vivienda en Tunuyán fue reinsertado este martes en su hábitat natural, luego de un proceso de rehabilitación que involucró a equipos del Ecoparque Mendoza, la Dirección de Biodiversidad, organizaciones ambientales y organismos nacionales. El ave, una hembra adulta, fue liberada en el Área Natural Protegida Manzano Histórico – Portillo de Piuquenes, dentro del mismo territorio donde había sido rescatada.
Leer también: Rescatan un cóndor andino tras una denuncia ciudadana en Tunuyán
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, destacó el trabajo del personal especializado del Ecoparque y describió el caso como “otro ejemplo del cambio de paradigma en Mendoza en materia de protección y recuperación de fauna silvestre”. En el operativo participaron también la Fundación Bioandina, Fundación Cullunche, Fundación SOS Acción Salvaje, la Subsecretaría de Ambiente de Nación, la Policía Rural y Aerolíneas Argentinas, que colaboró con el traslado de muestras biológicas para análisis.
La alerta la dio la familia que encontró al ave en su techo. Guardaparques del área protegida y personal de la Policía Rural lograron contenerla sin provocar estrés adicional y la trasladaron al Ecoparque, donde se inició una evaluación clínica completa. Los estudios descartaron lesiones óseas y confirmaron parámetros sanguíneos dentro de rangos normales. El equipo veterinario aplicó un tratamiento preventivo por posible intoxicación con plomo -una de las principales amenazas para la especie- mientras se aguardaban resultados de laboratorios en Buenos Aires. Las muestras viajaron por Aerolíneas Argentinas en el marco del Programa Nacional de Conservación del Cóndor Andino.
Los análisis confirmaron la ausencia de plomo en el organismo. Según los especialistas, el cuadro podría haber sido una intoxicación leve por agroquímicos, que se metabolizó rápidamente gracias al tratamiento de sostén. Al día siguiente de su ingreso, la hembra comenzó a alimentarse sola y fue trasladada a un recinto más amplio, diseñado para reproducir condiciones naturales y evitar la impronta humana. Allí pudo ejercitarse, realizar baños y recuperar por completo su plumaje.
Una vez alcanzada la plena recuperación, el equipo técnico dispuso el regreso del ejemplar a su hábitat. La liberación se realizó en presencia de guardaparques y especialistas, que confirmaron su comportamiento normal en vuelo.