No cesan los conflictos en escuela de Junín

Tras la polémica por el uso de lenguaje inclusivo la DGE decidió trasladar a la vicedirectora. Denuncias del SUTE.
martes, 25 de junio de 2019 · 07:00

Durante las últimas semanas, la escuela N° 1-002 Manuel Blanco Encalada de Junín fue noticia por una fuerte polémica que se originó tras el reclamo de un grupo de padres. Los progenitores expresaron su rechazo al uso del denominado lenguaje inclusivo por parte de la vicedirectora de la institución.  

El fuerte reclamo llegó hasta la Dirección General de Escuelas (DGE) que intentó mediar entre las partes involucradas para poner paños fríos al conflicto. Por un lado, los padres entendiendo que ese lenguaje no está avalado por la DGE ni enmarcado en la ley de educación. Por el otro, la vicedirectora Carolina Gutiérrez defendiendo su accionar al interpretar que solo se trata de un discurso de construcción colectiva que acompaña los cambios sociales.

Tras el primer encuentro, la DGE escuchó a ambas partes, recibió los pedidos de los padres e inició un proceso administrativo a la docente. Gutiérrez decidió dejar de utilizar el “todes” al saludar a los estudiantes y fue pautada una nueva reunión.

Finalmente, este lunes se concretó el nuevo encuentro al cual la DGE arribó con una decisión: trasladar de institución a la vicedirectora. “El traslado preventivo tiene que ver con que se va a investigar el tema de la utilización del lenguaje inclusivo y algunas otras irregularidades que los papás han planteado. Lo mejor es garantizar absoluta libertad para que la investigación se realice en los mejores términos y el clima institucional necesario para brindar el servicio educativo”, le explicó Hugo Martín, delegado de la DGE en la zona Este, a MendoVoz.

 

Nuevo foco de conflicto

Lo que parecía ayudar a enfriar aun más la polémica de semanas atrás significó un leño más a la hoguera cuando representantes del Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE) llegaron hasta el edificio ubicado en la avenida Mitre de Junín. En momentos en que la reunión tenía curso en un patio interno, los ánimos aparentemente se caldearon y desde el sindicato brindaron su explicación.

“Un grupo de representantes del SUTE nos hicimos presentes -no más de 8 personas- en la escuela 1-002 Manuel Blanco Encalada. Allí estaban presentes autoridades de la DGE para tener una reunión con padres y madres, por el conflicto suscitado en la escuela, de público conocimiento”, indica el inicio del comunicado difundido.

El cuerpo del texto informa que, una vez dentro de la institución, un grupo de padres les pidió que se retiraran. Los sindicalistas se dirigieron a la Dirección para esperar allí pero nuevamente, según relatan, fueron increpados para que abandonaran el edificio. Hasta una autoridad de la DGE participó del pedido, manifiesta el comunicado.

“Una de esas personas, un varón, tomó del brazo a Sebastián Henríquez y le dijo vení. En su defensa, una mujer sostuvo que solo lo tocó. De esa misma manera, el mismo hombre, ya había hecho algo similar con Carolina Gutiérrez y será denunciado por sus agresiones físicas y amenazas verbales. Ese es el clima de resolución de conflictos que la DGE permitió en la escuela durante todo este proceso: la patoteada. Llamamos a todos/as los/as trabajadores/as de la educación y la comunidad a solidarizarse y a pronunciarse contra el autoritarismo y los atropellos. Junto a trabajadores/as, estudiantes y familias seguiremos defendiendo una educación pública laica, crítica y liberadora y #MásParaEducación”, concluye lo difundido por el SUTE.

Al cierre de esta nota la Dirección General de Escuelas no emitió respuesta ante lo expuesto por el sindicato. Solo se sabe la decisión tomada en torno al primer conflicto y que “momentáneamente, la docente cumplirá funciones en otra dependencia”, según le explicó Martín a MendoVoz.

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