El Estado llega una vez más al rescate

viernes, 30 de agosto de 2019 · 07:08

Una vieja frase que se le adjudica a varios personajes reza que siempre se debe desensillar hasta que aclare.  La vitivinicultura la hizo suya estos días de revolución económica y donde una decisión apresurada se puede pagar muy cara.

Cualquier camino puede ser un atajo al precipicio, la volatilidad cambiaria dejo sin valores de referencia a muchos de los insumos y al mercado interno y si hay que cerrar algún negocio de expo mejor esperar a que el dólar estabilice su cotización.

El problema sigue siendo de los productores que deben encarar las prácticas de preparación de sus viñedos sin efectivo porque o tienen cheques a larguísimo plazo en su cartera -que no pueden cambiar por las tasas usurarias- o bien porque tienen vino y se cotiza a  valores,que como ya explicamos, están muy por debajo incluso de los costos de producción.

En medio de este contexto el Gobierno de Mendoza presentó este jueves en Junín un par de medidas que no resultan innovadoras y llegan después de que las puestas en marcha en la época de vendimia no tuvieran el éxito esperado.

La opción a la que apeló el Gobierno provincial es la tradicional; salir a comprar vino por arriba del precio de mercado -de aquí a diciembre- a un valor de 11 pesos en dos pagos a treinta y sesenta días a través de Mendoza Fiduciaria. La operatoria solo está destinada al tinto genérico con un cupo de entre 15 y 20 millones de litros por mes lo que significa una cantidad importante de recursos en los cuatro meses que durara el operativo y por ahora no hay precisiones de qué va ha hacer el Gobierno con los 80 millones de litros que compraría como máximo en estos meses hasta diciembre.

Además, desde el Gobierno se aseguró que se acompañara a los productores que estén dispuestos a denunciar actitudes de competencia desleal o abusiva por parte de elaboradores.

La nueva solución coyuntural deja otra vez de lado la discusión de fondo que ya hemos planteado más de una vez y genero mucho revuelo en el mundo vitivinícola que la calificó de electoralista. Una de las cosas que más llamó la atención en el sector es que no fueron invitados los principales referentes de las entidades y se preguntan en una economía en crisis de dónde saldrán los recursos para la operatoria.

Uno de los no invitados recordó que has apenas un par de meses de los tres pesos que prometieron por vino inmovilizado y exportado solo apareció el uno primero los dos en crédito fiscal nunca llegaron.

El Gobierno y en definitiva el Estado sale al auxilio de los productores, hay dudas sobre la participación de los trasladistas en el operativo y si salir a compra el vino tinto genérico servirá para elevar los precios del resto, incluso los varietales que también están muy pero muy bajos. Pero todo esto puede cuestionarse o no y es materia opinable, lo que no parece ser opinable es que la campaña rumbo al último fin de semana de septiembre avanza y una vez parece perderse la posibilidad de discutir seriamente que vamos a hacer con la vitivinicultura mendocina.