El proyecto de contención del Club Alem Futsal

El equipo de Godoy Cruz realiza un enorme trabajo para que los chicos tengan un lugar y no estén en la calle.
miércoles, 24 de abril de 2019 · 20:42

"Un minuto más en el club, un minuto menos en el calle”. Ese es el lema de Alem Futsal, que sintetiza en una oración la idea principal que tiene la institución. Es que en los tiempos que corren, con una Argentina cada vez más complicada, tener un lugar de contención para los pibes no es un detalle menor. 

El padre de la criatura es Federico Patiño, cabeza del proyecto, coordinador de inferiores y entrenador de las dos primeras. Él, junto con el aporte fundamental de la Municipalidad de Godoy Cruz, le dieron vida a un club de barrio que hoy es la casa de muchos chicos. 
 
“Cuando arrancamos algunos vecinos se molestaron por el ruido y los pelotazos, pero con el correr del tiempo entendieron que lo principal es el trabajo que se hace de contención para que muchos niños crezcan en un entorno favorable”, describe Patiño. Claro, es que entre pelotazos y griterío, en el inicio los lindantes a la cancha pusieron el grito en el cielo pero fueron captando la idea y colaborando con los chicos. 

El poli funciona todos los días y todas las noches, con actividad para los más chiquitos hasta los dos elencos que compiten en la división superior pero hay un laburo mucho más interesante por detrás para que muchos niños tengan y pertenezcan a un lugar en el mundo. Un portero que trabaja a cambio de la cuota y el derecho de la federación, otros tantos que colaboran con la limpieza y el mantenimiento para poder absorber el valor económico mensual y profes que dedican más de lo que indica su bono de sueldo son algunas de las cosas lindas que suceden en Alem. 
 
Hay gente del deporte genuina, como el ex Regatas y Jockey Patricio Díaz, que está dando una mano jugando para el equipo A, por ejemplo, y el caso para ponerle resaltador indeleble es el de Fede Patiño. El coordinador trabaja mucho más del tiempo que debe cumplir con la Muni y muchas veces termina siendo más un padre, un amigo o un psicólogo que un entrenador deportivo. 

En Alem, de lo último que se habla es de resultados. No es que se coma vidrio y no importe, para nada, pero la idea primordial es poder darles ese lugar de pertencia a los chicos ligados a una pasión inoxidable como es la pelotita. El camino, está claro, es ese. 

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